
Y finalmente lo compre, el cuaderno, 200 hojas, divisiones de colores, perfectamente empaquetado al vacio, lo tengo ahí, frente a mí, encima de mi escritorio, ansioso (diríase) por que inicie mi frenético trazo en sus inmaculadas paginas, con que vuelque en el, los conocimientos sintetizados de vidas enteras de investigación, con el único y banal fin de nutrirme de conocimiento para aprobar un examen… EL EXAMEN, el que decidirá mi vida, el que me abrirá el camino hacia la conquista social que es lo que finalmente queremos todos, gran responsabilidad si me lo preguntas, de nuevo observo el cuaderno, su cobertura color cartón sin procesar “ecológico” le llaman, hipocresía burguesa para hacer sentir a algunos niñatos estúpidos que están haciendo algo por su planeta, mientras intoxican su atmosfera con sus grandes carros 4x4, ¿Por qué lo compre yo entonces?, pues por algo muy distinto a un sentimiento altruista, lo compre por mi naturaleza espartana, anti trivial, aburrida, seca, pragmática, era un cuaderno, no necesitaba una portada con Gatitos, una Mujer exuberante o el grupo de moda, solo quería algo en lo que escribir y que me ofreciera comodidad, así que compre un cuaderno grande cuadriculado, espiralado y sin ningún diseño distractor en la cubierta. No sé si han notado, pero algunas veces sueno como amargado o hastiado, me lo han dicho, pero lo curioso es que no es así… solo soy algo seco, parte de mi bipolaridad supongo, ya que en otras ocasiones, suelo ser bastante melancólico, hace tiempo que no sonrío, menos aun carcajeo… no realmente… solo paso, de una personalidad seca y practica, a un desvarío melancólico, supongo que eso es porque no tengo a una persona que complemente esa parte de mi... es decir no tengo una persona que me haga reír, no, no no quiero una payasa… solo deseo a alguien que inspire en mi, al ver su mirada, un sentimiento de alegría y calidez, algo que hace mucho tiempo no obtengo de nadie en particular. Tiempo presente, el cuaderno sigue ahí, con su empaque perfecto al vacio, no lo eh abierto, ahora, tiempo pasado, mi madre con la diatriba de siempre y sus ojitos cansados, la miro y antes de que prosiga le digo: Madre, me voy a ir de la casa, quiero que me apoyes en tomar un curso para prepararme, ¿lo harías? Me mira solo como una madre puede mirar y me dice: “Eres mi hijo, confío en ti, se que lo lograras, toma, es todo lo que tenemos y te lo doy a ti, por que se que lo lograras”. Le he fallado tanto… quiero abrazarla pero no lo hago, frente a ella no reacciono, solo le digo “Ok” , entro a mi cuarto pensando en los 6 meses que estaré fuera de casa, y en el gran esfuerzo que hará ella, una lagrima intenta caer de mi ojo derecho, y yo hago que regrese de donde vino… Solo Ruego a Dios que esta vez lo haga bien…
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