
Aprender a decir no… es algo que tengo que aprender a hacer. 2 horas de viaje había recorrido la indomable mujer que antes había inundado mi mente de las mas febriles ansias, 2 horas antes de la llamada que me hizo para pedir mi ayuda, un cataclismo apocalíptico había acabado con su casa, y todo lo que tenia, y ahora pedía mi ayuda, yo no tenía mucho, pero ella no lo sabía, no sabía que no trabajaba hace ya tiempo, y que yo también tenía mis propios dilemas personales, no lo sabía , ni pensaba decírselo, por orgullo o porque quizás en el fondo quería tener la oportunidad de que se dé “algo” por esa necesidad imperante que ahora ella tenía… los minutos corrían cual conejo delante de un galgo ávido por llegar a la meta, y ahora yo era ese galgo, sonó el celular, antes ya me había hecho desplantes, así que no me había alistado ni nada, pensé que este sería uno más de sus desplantes… “estoy llegando a la agencia, anda a recogerme” , me vestí rápidamente, lo más informal y casual que pude, no fui en auto, quería minimizar las opciones de que me dijera que no quería ir a mi depa, mi yo hormonal salió y tomo el control de las cosas, estaba en automático, ella me necesitaba y yo necesitaba su cuerpo moreno perfectamente moldeado, y sus facciones perturbadoramente andróginas, Salí de mi casa, el sol inclemente de mi ciudad me abrazo con una agradable calidez contrastante con lo gélido del interior de mi casa, tome un taxi, mi corazón latía a mil, pensaba en como ella correría a mis brazos, llorando y como yo luego correría a la cama carcajeando (por dentro), baje del taxi, pague al Chófer mientras mis ojos recorrían con avidez la agencia, sondeando cada rincón de la misma, para encontrar sus perfectas curvas, su exótico rostro y sus cabellos rizados, hasta que por fin la vi, ahí estaba, piel de ébano, mas exuberante de lo que recordaba, quizás debido a que sus pechos habían crecido, su sonrisa aun se mantenía tan magnética como antes y sus picaros ojos aun conservaban esa energía de antaño, me acerque, sus caderas también se habían ampliado, sí señor, como había crecido esta mujer, sin duda, estaba llevando muy bien... su embarazo…. Continuara….
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